Esta aplicación on line ha sido creada para divulgar el proyecto Valor de cambio, recogiendo la documentación fotográfica del proceso y las colaboraciones de los participantes.

Al igual que a Eugenia, con quien hice el intercambio anterior, a Reyes la conocí en el mercadillo de navidad en el que participamos a finales del 2011.
Allí me enseño su "Dulce proyecto": Tartas y galletas para dar y convidar, de muchas formas y colores, que al igual que su creadora, tansmiten buena energía y ganas de comerse el mundo :)
Reyes quiso hacer parte de mi proyecto y yo acepté encantada, ya que a cambio de un valor, recibí un montón de galletas recién horneadas, de formas maravillosas y sabores exquisitos. Una pena que no duraron mucho mas que el momento en el que hicimos las fotos...
Pero "Dulce proyecto" continua fabricando estos pequeños trocitos de felicidad, para nosotros, los monstruos come-galletas! Yam Yam!
Pueden conocer mas sobre su trabajo y sus delicias aqui: http://dulceproyecto.wordpress.com/
Gracias Reyes!

A finales de 2011, participé en un Mercadillo de Navidad, de estos en los que encuentras pequeñas cosas maravillosas.
Uno de esos hallazgos fue el trabajo de Eugenia González Mussano: unos stickers como mini-cuentos, que de solo verlos ya te estas imaginando historias de cervatillos "mod" y princesitas "punk". Todo un lujo de collages adhesivos para dar y convidar.
Charlando con Eugenia, acordamos que las dos estaríamos encantadas de intercambiar nuestros proyectos, asi que recibí un pack de stickers (colección completa, si señor!) a cambio de 1 valor.
Las obras y proyectos de Eugenia pueden verse en su blog en el cual hay una interesante muestra de su trabajo en Argentina, donde realizó sus estudios de Artes plásticas.
Gracias Eugenia, estoy muy contenta de haberte conocido y de compartir nuestros proyectos :)
Seguro que habrá muchos mas.

Valor de cambio continua sus transacciones, en esta oportunidad gracias a la participación del fotografo
Hace unos meses tuve la oportunidad de vistar su estudio y colaborar en uno de sus proyectos:
Aprovechando este encuentro, hicimos un intercambio muy interesante:
Dos de sus libros de fotografías: "Stereo" y "Externality" a cambio de 1 valor.
Y como añadido a estas interesantes adquisiciones, Adrian me envió por correo postal una ampliación del retrato que hicimos en su estudio!
Muchas gracias Adrian. Que grata manera de aproximarme a tu obra :)

Catalina Jaramillo, es una joven artista colombiana. Sus obras son sutiles. de líneas sencillas, límpias y muy evocadoras. Conocía su trabajo hace algun tiempo, y el pasado mes de octubre (2011) tuve la oportunidad de conocerla. Amablemente me enseño sus dibujos, sus procesos y su taller. Y para que mi felicidad fuera aún mas completa, me dió una de sus obras a cambio de 1 Valor !
Para conocer su trabajo mas a fondo, pueden consultar su web, donde encontrarán obras delicadamente maravillosas.
Gracias Catalína! Abrazo desde el otro lado del mar ★

Angelica María Zorrilla, es una joven artista colombiana. Sus dibujos evocan un profundo silencio y como ella misma comenta, melancolía. La sensación que tengo al ver su trabajo, es como si entrara en un espacio muy cómodo en que solo estamos sus animales (los que dibuja Angelica) y yo, observandonos en silencio y muy a gusto.
Un amigo común me había hablado de su obra y me interesó muchisimo; busqué referencias en internet y desde entonces me declaré su fan. Además tuve la suerte de conocerla y de charlar un poco de sus procedimientos, de su ineresante filosofía de artista y maestra, de sus incidentes técnicos y de sus correspondientes soluciones.
También tuve la oportunidad de ver los grabados que iba a exponer en una galería en Medellín, uno de los cuales inercambiamos por 1 Valor.
Para conocer su trabajo mas a fondo, pueden consultar su web, donde encontrarán obras silenciosas y evocadoras.
Gracias Angelica! Abrazo desde el otro lado del mar ★








"LA MÁS BELLA" es (citando la información de su web) "un proyecto de reflexión, acción y experimentación en el mundo de la edición de arte contemporáneo.." que llevan Diego y Pepe desde hace bastantes años (unos 18!).
Soy una de sus seguidoras y recientemente tuve la oportunidad de colaborar en una de sus cadenas de montaje. Es un proceso muy interesante y divertidisimo!
A su vez, Pepe y Diego, participaron en "Valor de cambio" intercambiando uno de los billetes por la entrada a ARCO 2011.
Cuanto arte vimos ese día gracias a "LA MÁS BELLA" y además nos llevamos a casa su mas reciente publicación!
Para mas información sobre "LA MAS BELLA" pueden consultar en su web http://www.lamasbella.org/
Pepe, Diego, muchas gracias y abrazos para "LA MAS BELLA"





A continuación, el relato de María:
A Pilar
Te escribo desde China, en aviones y trenes, mis palabras llegan por la duermevela, a primeras y últimas horas del día, en el momento justo antes del descanso, de la perdición. Es el rescate de la escritura, el afán por los nombres propios y ajenos, el grito.
Piensa en un carteo del siglo XVIII, en lejanías y viajes en carro y paisajes angostos y un cartero en peligro, en las pocas veces que colmaban sus deseos y en la necesidad aterradora, la de la gente en movimiento.
El culto a lo oculto, las noticias secuestradas, las razones de los demás, los impulsos, la existencia. Los momentos en que te escribo son musicales, son desayunos y planes de futuro confundidos con planes de pasado y medias sonrisas, a veces están en trance, miran por la ventana y se descomponen, van y vienen para contarme lo que escribo, pestañean adormecidos, dan vueltas por la casa, toman el aire fresco de la mañana.
Sólo puedes encontrarlos aquí, mi colección de momentos es muy libre, no pisa lugares, no atiende llamadas, parece un niño al que hay que saber llevar, no puedes cogerlo de la mano ni perderlo de vista, juega a pocos metros de ti, la distancia bosteza y es el momento de mirar insectos en la hierba y dejar a los niños solos. Disfrutan tanto como mis momentos en el periodo vacacional. Más tarde llegarán, ya van llegando, sólo hay que esperar frente a los juegos de mesa, el salto por el tablero, los ojos como platos, tirar otra vez más, la última. Y salir volando, dejarlo escrito a mis pies, y volar, como vuelan las ranas.
Mi colección de momentos II
Hoy he vuelto a abrir los cajones; ya había material suficiente para las dos; antiguallas y novedades, ha sido divertido cuando he confundido unas con otras. En el primer cajón, la crónica de un viaje por hacer, la mochila llena de comienzos me traslada a otros días en los que andaba la ciudad, mochila a la espalda llena de finales. Igual que las antiguallas y las novedades; la palabra miscelánea, porque dentro de mí, ambas sustancias tienen forma anatómica y pedales, y llegan a ser lo mismo.
A ti, te he guardado el abrazo del oso, las noches de Shanghai, el café número cien, las palabras cortadas, las violetas de caramelo, una limpieza bucal y mi primer single; se ha colado por detrás de los cajones y estará tomando polvo, pero saldrá de debajo de la cama. Un poco de polvo no es nada, y en ocasiones, también limpia.
Retomar. Comencemos por el final de las cosas. Empieza un periódico en la última página, y al pasar, vas haciéndole arrugas. Parece más difícil leer de esta manera sólo porque no es la manera indicada. Abrir y cerrar los cajones, siempre estás buscando algo que no te pertenece. Ahora lo recuerdo, donde lo puse, la idea, ésta: dos personas, leve asombro de realidad, dos personas relacionadas socialmente, compartiendo momentos, arrugándose de cambios, cada persona tiene una opinión firme de la otra persona, sin prejuicios, creen conocerse o es cierto que se conocen, no importa, los detalles silenciosos no afectan de puertas para fuera, y ellos continúan con la extraordinaria relación que los atañe.
Es el momento de los personajes, mi momento entonces. Desnudar a una gaviota y ser una coreografía. El viento sopla las hojas de todos mis libros, dibujar un rostro es una buena manera de conocerse, A y B nunca tuvieron su canción, no me reconozco en las fotografías, cada uno tiene sus cosas.
Yo tengo pesadillas, (duermo mucho), ganas de estar, en esos viajes sin freno en la cuesta abajo en la turbina, angustia bajo edredones. La mañana no la he conocido. Frío sol de invierno y apetencia lejanos, y yo tan jodidamente cerca que me olvido, quiero, el plan de medianoche y otra compañía, sobre todo, esa otra compañía hacia la que trasladarse.
Cansada del yo, todo lo etéreo lo quiero, dinastías y roces, habitaciones amarillas y cojines y ventanas espías, luces de neón, paréntesis para mirar el desnudo caminante el rostro los zapatos el viento sobrevolar. Soy un astro embrionario, una estrella imposible. Estoy ante un viaje in vitro, uno más, el último. ¿Lección de qué? Respuesta de ti, pero de tu lunar o fotografía.



Agradecimientos especiales a la tortuga Carey, que como tantos otros maravillosos bichos marinos, nos acompaño en la inmersión.

El contenido de la pelicula es un misterio.
Proximamente publicaré lo que revele de ella, siguiendo las instrucciones de Juan.

A continuación, el poema de Adolfo:
El espectáculo
Empieza el espectáculo.
El ácido lo bautiza de nuevo todo con lujuria
En este espacio nuestro, sin número de serie
De cuerpos que se reconocen en medio del abismo
Y de belleza cerrada como un puño a tus delirios nucleares.
A salvo estoy al menos en mi mente hipnotizada
Caricia de cuchillos, que desde mi columna
A la última particula del alma
Gime como una chica que puso la libertad en tus labios.
Iggy Pop está a punto de ser desenjaulado.
Búscame en el pelotón de fusilamiento,
En la banda de corazones solitarios
Búscame en la cárcel o
En el manicomio.
Son buenos lugares.
Buscame en un buen concierto.
Siempre estaré en la primera fila.

(En breve publicaré el vínculo a la sesión de fotos)









A continuación, el relato de Maria:
A Pilar
Te escribo para contarme, eso es. Pequeñas descripciones, pequeñas fotografías. Sólo espero encontrar el encanto necesario, ¿vale la pena?
Siempre pido más tiempo, más tiempo. Pido más tiempo a las personas mágicas de mi vida, para pensar precisamente en esas personas. Tiempo para contarme, para realizar el intercambio, pactar destinos y brindar por nosotros.
Al cambio, la compra me acaba pareciendo excesiva. Y anochece, y entonces yo bajo a la tienda a devolver todos los días como hoy, las últimas semanas, allí ya me conocen: soy "la chica que compra un día tras otro para devolverlos sin palabras".
Había pensado en uno de esos días, un día de mi vida, imparable y salvaje. Un recopilatorio, mejor. Contarte, por ejemplo, la conversación más bonita del día, las sonrisas de los chicos que no son de fiar, la aflicción; cómo esta ciudad me ha sumido en un profundo silencio, los encuentros, las noches árticas, valor...volar...
Quería escribirte algo de esto, del verbo en movimiento. Tú, te llevas algunas palabras. Dejaron de existir las primeras veces, ¿te lo dije? He vuelto a hacerlo. No tengo pruebas imposibles, sólo me pronuncio, sólo digo que yo también abogo por marcar el ritmo de las cosas, y colecciono momentos.
Aquí unos que han llegado, por sorpresa, como nos gusta. Ahora que he empezado, el final tras la mirilla de la puerta, le pondré el título de arranque, y me iré olvidando levemente, sin saber por dónde íbamos, sin que importe, se llamará:
Mi colección de momentos
Miro las fotografías y recuerdo lo que he perdido; creo que no me gusta porque en todas ellas, mi semblante aparece serio.
Claro que sé hacer muecas, pero no cambiará nada.
El verano. Tengo veranos llenos de fotografías en el cajón que toca el suelo de la habitación pequeña.
Estaba la casa llena de higos. A mí me gustaba adivinar de qué higuera eran y siempre prefería los del jardín delantero, en la parte de atrás maduraban antes y me parecían viejos colgando del árbol; eran los que comían con más gusto mis abuelos, los higos chumbos que cogían con manos arrugadas, pasando primero por la corteza de los árboles, y todo me daba una sensación de permanencia intensa que me empachaba de cocina, del olor de sus hijos, nietos, bisnietos y tatatatataranietos verdearrugado por todas partes.
Es raro y ha llegado a gustarme: recuerdo con más urgencia cosas que no había fotografiado, temiendo perderlas, qué tontería. Sus caras, voces y las palabras que me enamoraron. No tengo fotografías pero sí aquellos cinco años de idilio con el mar, las barcas al final de la playa, el grupo de amigos, las mismas tardes observándonos y agrandando el espacio unos en otros, y, ahora que lo sé, volvería a la ilusión de algo nuevo sólo porque tú lo creyeras.
Antes que tener cosas, me importa más valorarlas. Así, cuando vivo en Alemania, pienso diferente, por eso sigo allí y parece que soy más un yo del pasado, pero es otra cosa, espera a que lo llene de momentos. Después, me rebatirás la importancia de otra vida aquí, y el silencio otorgará a cada cual lo suyo. Los momentos de evasión, por ejemplo, desayunaban conmigo mientras escuchábamos Radio Leipzig; no tenía más que salir de casa para volverlos a encontrar, hablando mil idiomas, apoyados en mis lugares preferidos, a lo largo del canal que cruzaba un país entero hasta alcanzar el mar. Lo imaginabas pedaleando, tan lejos de ellos que los días raros les echaba de menos, pero es sólo que me sentía así.
No es que aquí fume más, pero me gusta especialmente un cigarro en la ventana, es automático el momento de evasión encontrada, de súbita añoranza de esos días raros, de voces que me hablan, de túneles y de contar cuevas en el metro cuando era pequeña.
Suena una canción, no me resisto a mirar hacia fuera; el parecido a una mirada cualquiera, el vuelo de las moscas en febrero tiene algo bello o de todo lo contrario, y para mí el mismo valor, el de los gustos, el de las personas cuando duermen y te descuidas pensando que su cambio es importante.
Me gusta que esto pueda durar toda noche. Abrir la puerta con mis llaves, entrar en casa y que no haya nadie, sonreír porque es cierto que es algo muy solitario, que no se repetirá lo que solíamos, que no es preciso encontrarle un principio, aguantar las miradas en el aire si para eso los ojos, planetarios, tienen que morir y flotar en un espacio donde empiezan por no tocarse y acaban por no verse. Yo tampoco quiero irme todavía...Quiero, sí, las palabras de gracia y un cenicero limpio.


Ya está listo el segundo modelo de billetes de "1 Valor".
Este modelo es verde! El proceso de impresión es un poco complicado porque las altas temperaturas no se llevan muy bien con la tinta de grabado, pero bueno, poco a poco van saliendo, y muy bien!
Espero que muchos mas terrestres y extraterrestres se animen a participar. Todas sus propuestas son bienvenidas!
Poco a poco iré actualizando las fotos de los nuevos intercambios; hemos tenido gran variedad de participaciones: un libro de recetas de Arguiñano, un vestido amarillo, un monito marrón, un cassette muy valioso, una reproducción gigante de un billete y una sesión de fotos!!!
El proyecto crece, y mi agradecimiento a todos los participantes también.
Abrazos para todos!!!
Para escuchar la canción "UnLtd. Society", hacer click en el botón verde del reproductor que encuentras a continuación:




Para escuchar la canción "Solo África", hacer click en el botón verde del reproductor que encuentras a continuación:








Crecí en un país con altos índices de pobreza (Colombia). De pequeña pensaba que la solución a este problema era sencilla: solo hacía falta fabricar más billetes y repartirlos entre aquellos que los necesitasen. Entonces mi padre me explicaba que esta solución no era muy viable porque estos billetes debían respaldarse con su peso en oro y otras complicaciones que nunca entendí.
Pasados unos cuantos años y presenciando el fenómeno económico y social de "la crisis", aquella idea vuelve a mi cabeza y es la motivación principal de esta propuesta.
Valor de cambio es un proceso participativo que gira alrededor de una serie de billetes inventados, elaborados en grabado (linóleo y xilografía). Su denominación es de "1 Valor" y se sustenta en la relación tiempo-esfuerzo-dinero invertidos en su producción.
La idea es producir varios ejemplares, como series gráficas numeradas; el número de ejemplares y la cantidad de cada serie dependerá del presupuesto disponible para realizar el proyecto y del número de colaboradores que hagan parte de la propuesta.
Estos billetes se entregarán a quienes deseen participar en el proceso, intercambiando el billete por algún objeto, servicio o similar, que equivalga a la denominación del billete. Dicha equivalencia será libremente asignada por los participantes.
Valor de cambio, es un proyecto abierto a todo aquel que quiera intercambiar su trabajo, sus creaciones, sus ideas o sus servicios, por alguno de estos billetes inventados. Para tal fin, podemos ponernos de acuerdo a través del blog que hemos creado para seguir el proceso
www.pilarbarvar.es/Valordecambio
O por alguno de estos medios:
Mail: pilarbarvar@hotmail.com
Facebook: Pilar Barrios Varela
Twitter: pilarbarvar
Flickr: http://www.flickr.com/photos/pilarbarvar/
Este proyecto inicia con la elaboración de los billetes y evolucionará con cada uno de los posibles intercambios. Todo el proceso se irá registrando en el blog
www.pilarbarvar.es/Valordecambio
A ver hasta dónde podemos llegar....
Muchas gracias a todos los que se animen a participar!